Sandra Yazmín Sánchez Olvera

En la actualidad, una de las constantes preocupaciones del sector salud es la incidencia de infecciones invasivas ocasionadas por levaduras. De acuerdo con datos publicados por Reforma, cada año alrededor del mundo un millón 300 mil pacientes inmunodeprimidos mueren por candidosis invasiva.

Un escenario común se presenta en los hospitales. Según información de la revista Medigraphic, los pacientes de terapia intensiva, cuyas defensas bajan considerablemente y que recurren a métodos como intubación, instalación de diversos dispositivos o tienen antecedentes de neutropenia, son atacados por micosis y su índice de mortalidad ronda entre el 60 y 70 %.

A partir de este contexto, la doctora Alma Lucila Núñez del Arco, académica de la FES Cuautitlán, lidera la investigación que tiene como principal eje el estudio de biopelículas de Candida, con la finalidad de lograr su control y erradicación. Un hecho de impacto en materia de salud.

De Candida a candidosis

La candida es un género de hongo que está conformado por un grupo                   de levaduras pertenecientes al reino Fungi. Es responsable de ocasionar un tipo de micosis conocida como candidosis, una infección cosmopolita y la principal de tipo oportunista.

En la última década su incidencia ha aumentado considerablemente, ya que son causantes del 8 % de las micosis, el 25 % de las micosis superficiales y entre el 75 y 80 % de las infecciones fúngicas nosocomiales. Se han descrito más de 190 especies, de las cuales destacan, por su patogenicidad en humanos, C. albicans, C. tropicalis, C. parapsilosis, C. guillermondii, C. kefyr, C. krusei, C. lusitaniae, C. dubliniensis.

Bajo este precedente, la doctora Núñez explicó que dicha levadura tiene dos formas de desarrollo, planctónica y en biopelícula, esta última constituida por comunidades de levaduras que crecen embebidas en una matriz de exopolisacárido producido por ellas mismas, un material que les permite adhesión  tanto en superficies inertes como en tejidos vivos, la forma más exitosa de colonización.

Esto confiere protección contra una variedad de agresiones medioambientales y propias del individuo, otorga una alta capacidad defensiva, persistencia y mayor resistencia al ataque de desinfectantes y antimicóticos, razón principal que relaciona estas infecciones con las altas tasas de morbilidad y mortalidad.

Como parte de su cátedra, la investigadora sostuvo que de acuerdo con estudios microbiológicos realizados a partir de aislamientos de candida, obtenidos de muestras clínicas humanas de mucosa oral y vaginal, se han encontrado infecciones que involucran a las especies albicans y parapsilosis, ambas con alta capacidad de formación de biopelículas y que favorecen la adherencia y supervivencia en tejidos, uno de los principales factores de virulencia.

“Se calcula que un alto porcentaje de las micosis sistémicas tiene origen en una biopelícula presente en tejido o en dispositivos médicos como catéters intravasculares, válvulas cardíacas, prótesis, marcapasos, sondas urinarias y stents”, aseguró.

Fármacos de nueva síntesis, hacia una posible erradicación

Dado que las biopelículas desarrolladas por las especies de Candida se caracterizan por presentar una elevada resistencia a los fármacos antifúngicos y a los mecanismos de defensa del huésped, la experta ha centrado su atención en la búsqueda de nuevas sustancias que eliminen estas infecciones. En la actualidad, el doctor Enrique Ángeles Anguiano colabora con ella probando fármacos de nueva síntesis.

La búsqueda aún no ha arrojado resultados absolutos. “El principal problema es la dificultad para manipularlos, ya que algunos son insolubles y no pueden emplearse en las pruebas microbiológicas que evaluen la actividad frente a las células planctónicas o no son eficaces en la eliminación de las levaduras”, destacó.

A la fecha, el equipo que lidera la doctora Núñez se conforma por estudiantes de las licenciaturas de Bioquímica Diagnóstica, Ingeniería en Alimentos, Medicina Veterinaria y Zootecnia y del posgrado de Producción y Salud Animal  y se trabaja con aislamientos de muestras clínicas proporcionadas por la Clínica Médica Familiar de Tlalnepantla y por el Hospital Regional de Tlalnepantla.

Es importante destacar que el hecho de que las cepas manipuladas provengan de muestras clínicas implica un reto mayor, ya que su grado de patogenicidad y resistencia es más elevado, al igual que la contundencia de sus resultados.

El procedimiento

Con el fin de obtener los objetivos planteados, los universitarios utilizan medios de cultivo, en los que identifican las levaduras tomando en cuenta características como: desarrollo de tubo germinativo, tinción de gram y formación de estructuras. Una vez reconocidas todas las especies, montan las pruebas en sistemas de microplacas en las que hacen el inóculo y realizan diluciones para comprobar el desarrollo de las levaduras.

Posteriormente las incuban por 24 ó 48 horas para comprobar si existe un crecimiento de biopelículas con el método de sistemas colorimétricos. Cuando existe evidencia de conglomerados, contaminan las sustancias químicas, tomando en cuenta la presencia de controles positivos y negativos que indican si el sistema está funcionando o no. Finalmente inoculan el antimicótico para conocer su funcionalidad.

Microbiología y multidisciplina

Otra de las líneas de análisis está enfocada en la producción y salud animal, a partir de la cual trabajó con MVZ para estudiar el crecimiento de biopelículas relacionadas con problemas de mastitis en vacas. La doctora precisó que “este fenómeno puede ocasionar severos problemas a nivel de ordeña y, aunque no repercute en el consumo humano, es capaz de contaminar los diversos alimentos lácteos.” Precisamente por ello trabaja con especialistas en el desarrollo de micropartículas para que logren eliminarlas.

Respecto a las infecciones hospitalarias, la responsable de Laboratorio de Inmunología de Enfermedades Infecciosas, ubicado en la Unidad de Investigación Multidisciplinaria de la Facultad, indicó que es de gran importancia alertar a los médicos sobre la existencia de biopelículas: dado que sólo se confirman a través de estudios de laboratorio, se puede llegar a un diagnóstico impreciso y, por ende, a la muerte de los pacientes.

 

 

 

 

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