Desde su fundación hace 43 años, la FES Cuautitlán se ha consolidado como un foco de transformación social en todas las áreas en las que la UNAM organizó su misión como institución educativa, ya que de la mano de académicos e investigadores se han creado innovaciones en beneficio de varios sectores productivos del país.

A más de 32 años de sumarse a este propósito, la doctora Susana Mendoza Elvira, responsable del Laboratorio de Virología del edificio de Posgrado en Campo Uno, trabaja en una de las líneas de investigación más sólidas de la Facultad dentro de un marco de colaboración multidisciplinario, a través de la cual estudia las enfermedades respiratorias del cerdo en beneficio del animal, la industria, el hombre y su salud.

La trascendencia de la investigación

En México, el consumo de carne de cerdo aumentó en los últimos años. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en 2016 se reportó la producción de un total de 1. 38 toneladas de carne de canal, un incremento del 4 % respecto a lo reportado el periodo anterior.

La carne de cerdo posee un gran valor nutrimental ya que es una importante fuente de vitaminas del grupo B y minerales (potasio, zinc hierro y fósforo, entre otros), los cuales ayudan al crecimiento, el desarrollo de los huesos así como la conservación de masa muscular, sólo por mencionar algunos de sus beneficios.

Debido a los cambios en los hábitos alimenticios de la población, la académica de la Facultad reconoció que la industria porcina tuvo que “revolucionarse”. Ante estos retos, los productos derivados del cerdo tienen que garantizar su inocuidad y su característica de libre de grasa, es decir, que sea magra, y en esto es importante que el animal se encuentre libre de enfermedades. “Para ello hay rastros denominados TIF (Tipo Inspección Federal), donde se llevan a cabo las disposiciones para tener sólo animales sanos”.

Por el incremento exponencial en la dieta de la sociedad mexicana de productos con dichas características, surgió la necesidad de que el proceso de desarrollo y producción de esta especie fuera el adecuado a fin de cumplir las demandas del consumidor. Precisamente, bajo la línea de investigación que lleva por nombre “Afecciones bacterianas y virales del cerdo” la doctora Susana Mendoza ha podido contribuir al respecto.

“La industria porcina se ha modificado en beneficio de los consumidores de carne. Por lo tanto, atacamos estas enfermedades (respiratorias) para que el animal llegue a término y nos dé una inocuidad alimenticia”, destacó la doctora Mendoza. Esto para evitar pérdidas económicas para el productor.

El objetivo de sus trabajos se centra en el estudio de las enfermedades respiratorias porcinas, sean bacterianas, virales o la interacción que ambas tienen en el organismo del animal. Por lo tanto, se realizan estudios de patogenicidad, el desarrollo de diferentes métodos de diagnóstico de los padecimientos y el diseño de tratamientos para contrarrestarlos, mucho de lo cual ha logrado tener una patente para la Universidad.

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Los logros del grupo de investigación

Los proyectos que han dirigido la doctora Mendoza y el doctor Abel Ciprián Carrasco, médico veterinario de profesión, y el doctor David Quintanar Guerrero en la parte de tecnología farmacéutica, son de carácter “aplicativo”, es decir, resuelven una problemática de salud animal. También participan otros colaboradores, entre éstos la maestra Sofía González Gallardo, quien apoya las investigaciones con Microscopía Electrónica, y el  ingeniero Fernando Sotres Carreras, responsable del diseño de equipos y materiales utilizados en los estudios. “Eso es lo importante, dar solución a la salud del cerdo”, reconoció la investigadora.

Algunas de las aportaciones han sido el desarrollo de un kit de diagnóstico rápido (Neumotest) mediante el cual es posible saber si el cerdo está infectado de una o varias enfermedades bacterianas o no, para que así el productor tome las medidas necesarias según su caso. “Eso permite al porcicultor decidir si hace tratamiento con antibióticos o si aplica una vacuna. Se logra detectar en qué etapa de la producción está el problema, lo que facilita el control”, detalló.

Una de las patentes es una vacuna que está desarrollada a base de las toxinas de Actinobacillus pleuropneumoniae, la cual ocasiona la enfermedad Pleuroneumonía Contagiosa Porcina, responsable de lesiones en el aparato respiratorio como hemorragias y bronconeumonía fibrinosa, entre otros.

Uno más de los logros del Laboratorio de Virología y Microbiología de la Enfermedades del Cerdo consiste en evaluar la efectividad de las vacunas o antibióticos que le son proporcionados por la industria y laboratorios especializados. Así, dada la trascendencia de los estudios realizados a la fecha, los análisis que llevan a cabo son respaldados por las metodologías y técnicas de este grupo de trabajo.

En este punto es importante destacar dos aspectos fundamentales: la colaboración que se tiene con institutos de investigación y universidades nacionales y del extranjero, como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la participación de alumnos de licenciatura y doctorado así como de estudiantes de preparatorias aledañas a la FES Cuautitlán.

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Los proyectos a futuro

Conscientes de que los microorganismos causantes de las enfermedades respiratorias sufren trasformaciones y mutaciones con el paso del tiempo, ya que presentan diferentes patologías en función de diversos aspectos contextuales, tales como el ambiente o la raza del cerdo, entre otras, el equipo de investigación continúa desarrollando proyectos de impacto que tienden hacia la generación de patentes.

Actualmente, desarrollan inóculos endógenos mediante los cuales es posible acelerar el proceso de composta con cadáveres de cerdos; una evaluación nacional de la neumonía causada por Streptococcus suis en cerdos, además de otras investigaciones que en palabras de la doctora Mendoza han causado importantes pérdidas económicas.

Siempre atentos de la importancia de trabajar en proyectos que tengan aplicación y un beneficio real para el país y los estudiantes de la FES Cuautitlán, a la fecha este grupo de trabajo continúa con su propósito, convirtiéndose así en referente de la investigación al impactar en la salud porcina, sector salud, productor, sociedad así como en la formación de Recursos Humanos comprometidos con este fin universitario y social.

Víctor M. Reyes Flores

 

 

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